10/22/2014

mesa nacional de granos


Por Alejandro Robba y Federico Vaccarezza. 
Economistas de la graN manKo.

En los últimos meses hemos venido asistiendo nuevamente a un nuevo capítulo de la novela oleaginosa: Con el fin de presionar al gobierno para que efectuara una nueva devaluación los productores sojeros acopiaron en silbosas durante el año el 40% de la soja producida. Pero esta vez, la suerte no estuvo de su lado: Desde que se conocieron los resultados de la cosecha estadounidense 2014 y el comportamiento moderado de la demanda china, el precio de la soja comenzó un ciclo de caída libre que nadie sabe dónde va a parar. Desde Abril a Octubre el precio ya se desplomó un 40%. ( ver gráfico)

Esto nos lleva indudablemente a preguntarnos ¿se acaba la década sojera? Probablemente no, pero la situación implica ir pensando nuevas formas de organización del mercado. Es muy factible que los grandes productores hasta hayan preferido perder plata a cambio de esmerilar al gobierno, como lo afirma en un famoso ensayo de 1943, el economista polaco Michal Kalecki (“Aspectos políticos del pleno empleo”), pero los pequeños y medianos productores, sin comerla ni beberla, quedan rehenes de las andanzas de sus propios dirigentes.

En esta situación, los productores de más de 250 hectáreas no se verán afectados ya que poseen espaldas financieras suficientes para pasar la tormenta y esperar una situación más favorable. Tampoco las grandes cerealeras se verán perjudicadas ya que son jugadores globales y conocen cuáles son los mark up (márgenes) de ganancia al vender en el mercado asiático. La situación más apremiante es sin duda, la que atraviesan los pequeños y medianos productores que indudablemente corren el riesgo de tener que salir del negocio y ser obligados a vender sus campos, incrementando más la concentración de la tierra en pocas manos. 

En este sentido, y más allá de la divergencia política oportunamente presentada con las patronales agrarias, en primer lugar está el bienestar de todos los argentinos, y en particular de los pequeños productores y trabajadores del sector. Lamentablemente, algunos señores con campera de carpincho, que han hecho lo imposible para entorpecer las políticas de desarrollo con inclusión que viene llevando adelante el actual proyecto político, solo se aproximan cuando les va mal –caída de precios internacionales, catástrofes climáticas- y piden el apoyo del Estado pero cuando ganan “las vaquitas” siempre son de ellos. Estamos ante una nueva oportunidad histórica.

Desde hace ya unos años que, cuando llega octubre y los últimos embarques de la cosecha salen para Asia, recurrentemente los operadores se niegan a liquidar las divisas del comercio para empujar a una devaluación. Esta es una cuestión cíclica ya que no hay ningún mecanismo que permita morigerar los efectos del ciclo económico del negocio oleaginoso lo que siempre desemboca en los “veranitos calientes”. Conscientes de esta situación, una forma de intervenir en este ciclo que es más político que económico, sería la creación de una empresa con mayoría de capital accionario en manos del Estado Nacional –Mesa Nacional de Granos- para participar en los mercados mundiales del negocio oleaginoso. Este proyecto, atiende a las estructuras y principios que rigen el funcionamiento actual de los mercados pero contemplando al mismo tiempo la protección, apoyo y financiamiento de la producción de pequeños y medianos productores. 

Las preguntas que inspiraron este proyecto fueron ¿Por qué el Estado nacional no puede participar en el mercado oleaginoso? ¿Es necesario volver a mecanismos de hace 40 años o se pueden adoptar estructuras acordes a los tiempos actuales que permitan al Estado participar en pie de igualdad que los operadores mundiales tradicionales? ¿Cuál es la experiencia de la empresa Estatal China COFCO en los mercados mundiales? ¿Cómo podemos replicar esta experiencia desde la Argentina? ¿Cuáles serian los beneficios? ¿Qué beneficios obtendrían pequeños y medianos productores? ¿Puede competir el Estado Nacional y ser más eficiente que las empresas multinacionales beneficiando? ¿Cuánto gana el país con estas medidas?

De regreso a Octubre, volvimos a tener la misma actitud de los grandes productores y de sus callados socios, las empresas exportadoras, de tener como rehenes a todos los argentinos, inclusive a los actores más vulnerables de su propio sector. Para evitar de una vez y para siempre recaer en la cíclica escasez de divisas y proteger al mismo tiempo a los pequeños y medianos productores en su actividad, es prioritario establecer límites y regulaciones al sector que ingresa la mayor cantidad de divisas al país. Esta estrategia, una Mesa Nacional de Granos, o cualquier otro proyecto de los que últimamente salieron a la luz, debería constituirse en una política de Estado al igual que lo sucedido con la nacionalización de las AFJP y la expropiación de YPF de manos de Repsol. Bienvenido el debate, pero los tiempos apremian, y el 2015 está a la vuelta de la esquina.

dirigencia rural: de la devaluación al derrumbe?





Los costos para la sociedad argentina de una devaluación que compense las pérdidas autoinfligidas por el sector pueden predecirse de la experiencia de este verano. Un incremento en 10 puntos en la inflación general y de 20 puntos en la de los alimentos que desgaste –hasta que se efectivicen nuevos aumentos– el poder de compra de los salarios, jubilaciones y asignaciones, afectando el consumo, las ventas empresariales y la actividad económica general. 

Menor ingreso de dólares para el país, menores ingresos en pesos para el productor, y la amenaza latente de una devaluación que afecte negativamente a la sociedad argentina indica que el verdadero acto de responsabilidad de la dirigencia rural que incentivó el stockeo de granos debería ser el de dar un paso al costado.

Notas Relacionadas

Buzzi: "No vamos a vender soja y veremos cómo le va a la economía"

El titular de la Federación Agraria se sumó a las demas entidades agropecuarias que anunciaron la suspensión de la venta de la cosecha.

Soja: el derrumbe

Caen las ventas en los comercios y se paralizan inversiones

Mesa de Enlace confirma que no vender soja es la mejor manera de salvar al país hundiéndolo


datos macro